Viajar con Fibromialgia

Una vez más me llevo a la Fibromialgia de vacaciones.

Mañana nos vamos de viaje, unos días a Barcelona, digo nos vamos, porque me llevo a la Fibromialgia. Ya os conté en esta entrada, cómo planifico mis viajes para hacerlos lo más cómodos y accesibles posibles para mi.

Para mi, y para mis inseparables compañeros de viaje, esos que nunca me abandonan, que van conmigo allá donde yo vaya. Sí, lo habéis adivinado, Fibromialgia y Dolor Crónico, y es que no hay manera de dejarlos en casa.

Este viaje, si soy sincera, me ha generado más ansiedad. Mejor dicho el Dolor Crónico me ha provocado ansiedad; ya que llevo unos días, una semana bastante regular.

En mi fibromialgia una crisis tiene 3 cosas: una solución, una fecha de caducidad y una enseñanza.
#SiempreAdelante #SiempreAprendiendo

Fibromialgia y gripe.

En muchas ocasiones he visto explicar lo que es la fibro, comparándola con una gripe, por el tipo de dolor muscular, en todo el cuerpo. Bien, pues ahora imagina que además de Fibromialgia, yo he tenido gripe. O lo que para una persona “sana” sería tener 2 gripes a la vez.

Así he pasado la semana, con un extra de dolor, de cansancio. Con esa sensación de no poder mantener los ojos abiertos; aunque sin poder dormir más de 2 horas seguidas.

Con esa niebla mental, ese cerebro entumecido que no sabe muy bien ni donde está, ni en que día se encuentra. (Recuerda multiplicarlo por dos, una por la fibro y otra por la gripe).

Con semejante panorama, es normal sentir ansiedad ante un inminente viaje. Puesto que al igual que los síntomas, el miedo a no poder aguantar, se multiplica por dos.

Y surge el miedo.

Miedo. Demasiado a menudo, cuando vives con Dolor Crónico, aparece el miedo.

Y ahora os voy a contar algo, que quizás me haga quedar como una tonta; pero es que, con los años que llevo sufriendo dolor, lo he interiorizado tanto, lo he asimilado; que ya no busco una explicación, simplemente sé, que me tiene que doler, sin más.

Entonces, cuando me duele más o en zonas nuevas, sencillamente no le doy importancia, la mayoría de veces ni me planteo que me duele más, simplemente ocurre.

De esta manera, estos días atrás, me sentía francamente mal, pero es que tengo Fibromialgia, ¿cómo me voy a sentir?. Así que lo único que he hecho ha sido subir hasta el máximo permitido la medicación.

Y claro, mi medicación, Zaldiar (recuerda que lo que me sirve a mí, puede no ser útil para ti, consulta siempre con tu médico), es tramadol + paracetamol. Componente, éste último indicado en resfriados y estados febriles.

Total que he pasado, si no una gripe, algo muy parecido. Que también me diréis, ¿y los mocos?, pues en abundancia, pero es que soy alérgica, y la semana pasada tuvimos unos días secos, muy calurosos y con algo de brisa, lo que hacía visible en zonas de vegetación, el polen en el aire.

¿Se puede pasar un resfriado, una gripe, sin darse cuenta uno? Sí, la respuesta es sí, si estás acostumbrado al dolor, a vivir con dolor.

Ahora espero comprendáis, que no es que sea tonta, es que vivo con dolor las 24 horas del día, por tanto que suba su intensidad un poco, entra dentro de lo normal.

Que es triste; sí, también lo sé. Pero repito, son muchos años con dolor continuo y constante, así que raramente le presto atención.

Y por supuesto, la ansiedad.

A lo que iba, (perdonadme, pero me enrollo, no lo puedo evitar), esta semana, así con tanto dolor, con una fatiga inusitada; sólo de pensar en el viaje, crecía la ansiedad en mi.

Al mismo tiempo, y disimulando mi ansiedad, hacía planes, programa el viaje, con mi hija, con mi madre, con las amigas que voy a ver en la Ciudad Condal.

Pero la idea de ¿voy a aguantar?, rondaba por mi cabeza incansablemente. (ahora que lo pienso, puede haber sido uno de los motivos de mi insomnio)

Para más inri, y mayor satisfacción de mi ansiedad, el ordenador dejó de funcionar, sí, estaba como yo, cada vez más lento, con menos ganas de trabajar.

Quedarme sin ordenador, además de un contratiempo, (iba a decir putada), supone para mi un problema extra añadido, económicamente hablando. A 5 días del viaje, la sola idea de tener que llevarlo a arreglar y pagar por ello, me hacía temblar.

Afortunadamente, el mundo está lleno de personas maravillosas, y siguiendo las pautas de una de ellas, conseguimos arreglarlo (no lo veis, pero ahora mismo estoy con los dedos cruzados para que no vuelva a fallar).

Vaya semanita.

Ha sido muy completa, si señor.

Los días iban pasando, mi dolor no cesaba, las noches se me hacían interminables, y los días más aún.

Y el viaje se acercaba, y yo iba entrando en pánico.

Miedo, ansiedad y pánico. ¿se puede pedir más?, sí, por supuesto, pero prefiero no comprobarlo.

Afortunadamente, los resfriados y las gripes pasan, y a pocas horas de coger el tren, me siento mejor. Más tranquila, y con ese Dolor Crónico de siempre. Y ahora sí que voy a decir una tontería, pero lo echaba de menos, ese nivel de dolor habitual que me acompaña tantos años, lo echaba de menos.

Vivo con dolor, acostumbrada a él, e igual que me sorprende y me encanta, el día que está a niveles más bajos; también me encanta cuando, tras unos días terribles, vuelve a su nivel normal.

Me voy de viaje, y pienso disfrutarlo, pienso vivir, sentir cada instante, y crear recuerdos, atesorar #ViviendoMomentos.

Me voy de viaje y me llevo a la Fibromialgia, y es que, ya no imagino lo que debe ser viajar, vivir, sin dolor.

Me voy de viaje…… #SiempreAdelante.

Pd. podéis seguir mi viaje en mis cuentas de Instagram y Twitter.

SiempreAdelante

Deja un comentario