Vivir con Fibromialgia

Fibromialgia y la lavadora

El otro día, puse la lavadora; y me diréis, pues vaya notición.

Pero sí, lo es.

Vivir con Fibromialgia no es sencillo, el Dolor Crónico, la fatiga, la rigidez, los problemas cognitivos, pueden complicarlo todo.

Y algo tan simple, una tarea tan sencilla, como es poner una lavadora, puede complicarse.

Para los que no tenéis Fibromialgia, ni problemas cognitivos, quizás os parezca una tontería, pero para los que compartimos enfermedad, os puedo asegurar que no lo es.

Con esta entrada no pretendo más que, decirles a todas mis compañeras de Fibromialgia, a los pacientes crónicos cuyas patologías incluyen como síntoma, los problemas cognitivos; decirles que no están solos.

Que, por supuesto, no están solos, que nos pasa a muchos.

Y aunque esto no sirva de consuelo, el famoso refrán «mal de muchos, consuelo de tontos», cobra significado, porque no te consuela; pero sí te permite relajarte, te permite no fustigarte por lo que tú sientes como tus problemas; al comprobar que nos ocurre a muchos.

Fibromialgia versus Lavadora

Un duelo interesante, aunque no el único que se libra en mi casa, casi cada día, puesto que también podría contaros el Fibromialgia versus Cocinar, o el aclamado Fibromialgia versus Hacer la Maleta.

Tampoco pretendo desanimaros, no, no, nunca se me ocurría hacer eso; al revés, quiero que aprendáis a vivir con las limitaciones, que asumáis que nuestra caótica vida, es «nuestra vida normal»

Y que no pasa nada, por tener este tipo de problemillas, nos los tomamos con humor, que es la mejor manera de tomarse las cosas, y a seguir con nuestra vida.

Fibromialgia y problemas cognitivos
Fibromialgia y problemas cognitivos.

Primer asalto, Fibromialgia 1 Lavadora 0

Todo empieza con un «¿Emma, tienes ropa para lavar?», y sí, mi Heredera, siempre tiene ropa para lavar.

En el baño, con su cesto y el mio, empezamos a poner la ropa que vamos a lavar en el lavabo.

El montón va creciendo.

De repente pienso, «me he dejado una camiseta en la habitación».

Así que vuelvo a mi habitación, al entrar, veo que mi botella de agua está vacía…..la camiseta ya ha desaparecido de mi cabeza, y tengo un nuevo objetivo; llenar la botella.

Voy a la cocina, y empiezo a «refunfuñar» porque «La Heredera» no ha metido los platos de la comida al lavavajillas…..lleno la botella, y me pongo a ello, y de paso, le paso un trapo a la cocina…..

Ya estoy cansada, pienso que lo mejor, es tumbarme un poco y descansar.

Como podréis imaginar, la camiseta y la lavadora, ya no están en mi cabeza.

Segundo Asalto. Fibromialgia 1 Lavadora 1

Estoy tumbada, descansando, he trabajado muchas horas, y aunque el dolor se mantiene a niveles soportables, estoy cansada, la fatiga se ha disparado.

De repente, en mi cabeza se enciende la bombilla, «la lavadora», y pensando «Maite, eres un desastre», vuelvo al baño, donde la ropa sigue en el lavabo, esperando, y estoy segura que pensando «¿Qué hacemos aquí? la loca esta se ha vuelto a olvidar.»

Ahora sí, voy a poner la lavadora, voy antes a la cocina, a poner la pastilla en la lavadora, y aquí, la Fibromialgia se deja ver de nuevo.

Ya lo conté en un tuit, el susto que me dí….esto también es Fibromialgia.

Esto también es Fibromialgia
Esto también es Fibromialgia

Con el susto aún en el cuerpo, vuelvo al baño y cojo la ropa.

Y ahora ya, por fin, a la lavadora.

Hace tiempo escribí un post, en el que relataba el tremendo esfuerzo que supone a veces, algo tan simple como poner una lavadora.

Mi proceso para poner la lavadora, sigue siendo el mismo que relataba en la entrada que os comento, (arriba tenéis el enlace, por si os apetece leerla).

Me siento en el suelo de la cocina, y voy metiendo prendas, con gran esfuerzo me levanto del suelo; ya sólo queda esperar a que acabe.

Pues me pongo con el ordenador un rato.

Tercer Asalto. Fibromialgia 2 Lavadora 1

Mi lavadora tarda 45 minutos en hacer el ciclo de lavado.

Sería fácil, si yo recordara la hora en la que la he puesto, pero la verdad, la para algunos, triste verdad; (yo estoy acostumbrada y ya no me suelo preocupar), es que según salgo de la cocina, me olvido por completo del indispensable electrodoméstico.

Como digo, me siento en mi sofá y cojo el ordenador.

Os voy a contar un secreto, que también forma parte de mi Fibromialgia.

Cosas que olvido

Siempre tengo las mismas pestañas abiertas en el portatil, correos, twitter, facebook, desygner, blog, y algún artículo interesante por leer. El motivo, muy sencillo.

Si las cierro, las olvido.

Así de simple.

Si cierro la pestaña de uno de los correos, lo más probable es que pasen días antes que recuerde abrirlo.

O la herramienta que empleo para hacer mis diseños, si la cierro; y alguna vez me ha pasado, olvido hasta el nombre, y me cuesta un mundo encontrarla.

Pues añádela a favoritos, me diréis.

Y efectivamente, ahí está guardada, en la carpeta, «Herramientas de diseño», otra cosa es que yo me acuerde de mirar ahí.

A estas alturas, ya debéis pensar que mi vida es un caos, que estoy mal de la cabeza.

Pero no, no lo es, estoy acostumbrada, son muchos años ya de despistes, y aunque, aún en ocasiones, me cabreo, me da rabia, no tener memoria. Hace tiempo que lo asumí.

Ahora, os vais a reír, pero he tenido que volver atrás, para saber sobre qué estaba escribiendo, en qué punto me había quedado.

Pues eso, puse la lavadora, y me senté con el ordenador.

Y pasaron los 45 minutos, y mi lavadora que no es de esas modernas que avisa cuando termina; me esperaba en silencio.

No sé el tiempo que pasó, porque tampoco recuerdo a que hora la puse, sólo sé, que la tarde ya tocaba a su fin.

Cuarto Asalto. Fibromialgia 3 Lavadora 1

Esperando que la ropa no se me haya arrugado mucho, al estar un rato en la lavadora; me voy al cuarto de la plancha, (que señorial me ha quedado eso, el cuarto de la plancha en el ala oeste…..nada más lejos de la realidad, vivimos en un piso de 60 metros, pero como somos 2, y hay 3 habitaciones, pues 1 es la de la plancha, aunque debería ser la de los trastos, y esto da para otro post, pero volvamos al tema, que ya veis, que fácilmente me despisto).

Al coger la cesta de la ropa, veo que aún hay ropa de Emma, y como a veces, es difícil lidiar con una Heredera de 17 años; cesta en mano, entro en su habitación, dispuesta a echarle la bronca.

Vivir con Fibromialgia
¿Veis a Queen?
Vivir con Fibromialgia

Y le riño, claro que sí, porque estamos las dos solas en casa, y aunque no hay mucho que hacer, sabe que debe ayudarme.

Antes de salir de la habitación, me entretengo con Queen, nuestra preciosa pajarita.

Salgo de la habitación, tan feliz, y vuelvo al ordenador como si nada.

Al rato, Emma, sale al salón, cesta en mano……

¡La lavadora!

No puedo creer que haya necesitado la tarde entera, para poner una simple lavadora, que tarda 45 minutos.

Pero, sí, así es.

Una y otra vez, olvido las tareas que tengo a medias, entro en habitaciones sin saber para qué, o hago cosas sin sentido.

El otro día lo hablábamos en Twitter, podríamos escribir un libro, con los despistes.

Yo he llegado a meter un boli en el congelador, los cubiertos en la nevera, en más de una ocasión casi tiro al water la ropa sucia, en lugar de al cesto.

Siempre Adelante

Y esto es con la lavadora, pero lo mismo ocurre con el lavavajillas, o cuando me pongo a ordenar ropa, o a hacer algo con el ordenador.

Creo que alguna vez lo he contado, lo que puedo llegar a despistarme con el ordenador.

Esto es vivir con Fibromialgia, no sólo batallar con el Dolor Crónico y la fatiga.

Los problemas cognitivos son sólo una pequeña parte, del amplio abanico de síntomas que incluye esta enfermedad. Si bien, para mí, son los más molestos, y a lo que más me ha costado adaptarme.

Pero como a todo, pues una se acostumbra, son ya muchos años. Lo cual no quiere decir que me resigne, que me rinda.

Nada de eso, sigo decidida a vivir la vida, porque me parece maravillosa, y a pesar, de que os escribo hoy, después de más de 1 mes, sin poder hacer nada por la dichosa Fibroniebla; lo dicho, la vida es maravillosa y estoy dispuesta a vivirla.

Vivir con Fibromialgia.
Vivir con Fibromialgia

Ya sabéis que hace años decidí centrarme en eso, en vivir, en sentir, en disfrutar. Y lo hago, a mi ritmo, pero lo hago.

Tener Fibromialgia es, y perdonarme la expresión, una putada, y bien grande, pero es lo que nos ha tocado.

De manera que, vamos a dejar de quejarnos, de autocompadecernos, porque, mientras; la vida te sobrepasa, te arrolla, te pisotea; y te estás perdiendo cosas, momentos, personas increíbles, que no volverán a repetirse.

Aunque, ojo, que tampoco obligo a nadie a ser feliz, tampoco creo en una vida feliz al 100%, dado que la felicidad son momentos, instantes, que te ayudan a sobrellevar la vida.

Siempre Adelante
Vivir con Fibromialgia
Siempre Adelante
Vivir con Fibromialgia

Pd. Por cierto, al final, la camiseta se quedó sin lavar.

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