La maleta de las preocupaciones

A veces hay que parar y pensar si vamos por buen camino.
Siempre Adelante.

“Habéis dejado fuera la maleta de las preocupaciones, y habéis venido a disfrutar, a reír, a pasarlo bien” Esta frase la escuchaba anoche en el discurso de despedida de un espectáculo que fui a ver. Y rápidamente llamó mi atención.

      La maleta de las preocupaciones… me dejó pensando la frase, y es que casualmente llevaba todo el día dándole vueltas a una cuestión, ¿he perdido mi vitalidad?

      Me he vuelto más negativa, lo sé, lo reconozco; podría excusarme argumentando que los últimos meses han sido duros; a nivel de salud los problemas con el bulto de la mama, la posterior detección de 2 más, los problemas digestivos, de huesos, de riñón…ufff, la lista se hace demasiado larga si añadimos la fibromialgia, el dolor crónico, y toda la gama de síntomas que arrastro.

      Pero la idea de que he descuidado mi positividad, me pesa, es una gran losa de culpabilidad. Y sí, ya sé que siempre repito que también tenemos derecho a sentirnos mal, a patalear, a gritar y llorar, porque hay momentos en los que no podemos más. Sí, siempre digo que esta bien sentirse mal.

Borra de tu mente el "no puedo"
Los pensamientos que elegimos tener determinan nuestra actitud.

      Y precisamente ha sido en una de esas pataletas, me he dado cuenta, que de repente he pensado, “Maite, ¿qué ha pasado?” He caído en un bucle de queja, de lamento continuo, bucle que tanto odio y detesto.

      Porque no podemos pasarnos la vida quejándonos, no podemos insertar el disco rayado de “me duele, no puedo, estoy mal, no me apetece, no quiero…”

No, porque al final acabamos creyéndonos los mensajes que nos damos, que nos mandamos; y el me duele, el no puedo, se apoderan de nosotros, postergandonos a un estado mental y físico de inactividad que no hace más que incrementar los síntomas de nuestras enfermedades, de nuestro dolor crónico.

      Así que he decidido cambiar mi actitud, he decidido que el mes de noviembre, (que por cierto nunca me ha gustado, me parece triste, deprimente, hasta el nombre me sugiere oscuridad, pena) sea un mes de optimismo, de vitalidad, de energía.

Que noviembre sea el mes de seguir #SiempreAdelante pero con fuerza, con la valentía, la alegría, la positividad que siempre me han caracterizado; con los pies en el suelo ojo, tampoco voy a estornudar purpurina, no; con los pies en el suelo, porque mi dolor crónico sigue ahí, cada día, cada momento de mi vida.

      Y adaptando las palabras que nos dirigió anoche el mantenedor del espectáculo, voy a dejar fuera la maleta de mis preocupaciones; pero fuera de mi vida, voy a dejar fuera la maleta de las quejas y lamentos, la maleta del pesimismo, del no puedo más, del me duele; voy a cerrarla bien y dejarla bien lejos de mí, de mi vida. 

Puesto que sé qué cuándo me paro a pensar, mi vida está llena de motivos para ser feliz, motivos para sonreír. Mi vida está llena de momentos, de personas, de cosas, de palabras, de mensajes, de gestos, de….. Mi vida está llena de motivos que me hacen feliz. Y en ellos quiero centrarme, en recordarlos cada día y en seguir Siempre Adelante.

Tengo Fibromialgia, Dolor Crónico y mil cosas más, pero SOY FELIZ; porque la vida es demasiado maravillosa como para perdérsela.

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