Una batalla más

 Amiga fibromialgia, creo que te estás pasando; estos últimos días me da la impresión que te estás riendo de mí, pero bueno, como dice el refrán, quién ríe el último……y voy a ser yo, no lo dudes.

    Todo empezó hace unas semanas con un dolor nuevo en una pierna, en una zona en la que nunca había sentido dolor, pero bueno, no era demasiado fuerte; pero poco a poco se ha ido convirtiendo en un dolor cada vez más limitante, más incapacitante, me despierta por las noches, me dificulta el empezar a andar después de pasar más de un minuto sentada y me duele, me duele a todas horas, lo cual me incomoda bastante.

     Y cómo los problemas nunca vienen solos, pues en las últimas 3 noches habré dormido un total de 9 o 10 horas como mucho, las primeras 2 no pasé de poder descansar apenas un par de horas. Esta falta de sueño, de descanso agota tanto física como psicológicamente, y la fibromialgia se aprovecha de esta situación, a más cansancio más dolor, a menos sueño más dolor, y a más dolor, más dificultad para dormir, y así se corre el riesgo de entrar en una espiral sin fin. Qué divertido verdad.

     Pero aún hay más, sigamos con los refranes, no hay dos sin tres, ya tenemos dolor y dificultad para dormir. El tercer amigo que me ha traído la fibro y que entra parte en esa espiral, es la fibroniebla o disfunción cognitiva. 

     Puede estar provocada por la falta de sueño, y el incremento del dolor, pero sea como sea, es un síntoma más de mi amiga la fibromialgia, y es un síntoma con muy mala leche, os cuento un poco algunos de sus efectos:

  1. Dificultad para recordar palabras conocidas, uso de palabras incorrectas, (vamos que están hablando y te cuesta encontrar las palabras adecuadas, es cómo si las hubieras olvidado).
  2. Olvido, incapacidad para recordar lo que se ha leído o escuchado. (He empezado un libro este finde, y no soy capaz de decir cómo empieza la historia).
  3. Incapacidad para prestar atención a más de una cosa, dificultades multitarea. (Se ha convertido en misión imposible eso de ver la tele y mantener una conversación, o estar al tanto de dos conversaciones).
  4. Confusión y dificultad para concentrarse, problemas de procesamiento de información. (Me despisto con facilidad, no soy capaz de seguir un programa de televisión y asimilar la información).

    Pues así estoy, así me levanté ayer, con dificultad para expresarme, totalmente descentrada, desubicada, incapaz de retener y entender la más nimia de las informaciones. Y a esto, aún hay que sumar un dolor de cabeza insufrible, un dolor en la cara, que hacía años no sentía, me duelen los pómulos, la mandíbula. 

     Y del estómago ya no hablo porque es un ente con vida propia.

     Menudo cuadro verdad, vaya panorama.

     Pero me mantengo firme en mi actitud, y a pesar de todo yo he decido este finde disfrutar de la vida, salir a tomar el sol, a pasear un ratito, y salir a cenar con amigos. Porque la enfermedad con todo lo que acarrea va a estar ahí, así que creo que es mejor para mí salir y disfrutar, que quedarme en casa, en la cama quejándome y lamentándome, es mejor para mí, arreglarme, sentirme guapa y salir.

     Claro que también sé perfectamente hasta donde puedo llegar, y en momentos de crisis como esta, sé que no debo excederme, así que hoy es día de estar en casa, de descansar, de recuperarme y coger fuerzas, que mañana es lunes y toca volver a la rutina. 

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