La familia

Familia y etiquetas…. mala combinación.

Soy la “delicada” de la familia, sí, lo soy, desde hace muchos años; y es que en mi familia lo de poner etiquetas mola mucho; yo soy la “delicada”, pero también tenemos al “tonto”, a la “descerebrada”, al “pesado”, al “vividor”, no nos falta de nada.

      Yo gané mi etiqueta a los 28 años, cuándo sufrí una grave depresión endógena; y es que, claro, para mi familia no es una enfermedad mental, no; es que yo soy una floja que no supo administrar su vida y se volvió loca temporalmente. Flipante verdad.

      Tengo que decir en su defensa, que durante algún tiempo conseguí cambiar la etiqueta, y fui “normal” incluso buena, era buena madre, emprendedora con mi propio negocio, pero entonces apareció la Fibromialgia y se acabó, mi etiqueta de “delicada” fue grabada a fuego no en mi frente, quedó grabada a fuego en la mente de mi familia, y con ella sigo.

      Hace poco se la escuche a un familiar que vino de visita, “claro, como tu eres “delicada””. Y me dieron ganas de contestarle, pero me callé por educación, por respeto, y qué narices, porque me da igual.

Que tus recuerdos sean alas. Etiquetas
Suelta lo que te lastra, y mira adelante, siempre adelante.

      Me callé también porque sinceramente me da igual lo que piensen de mí, hace mucho tiempo que dejaron de tener valor los comentarios, las etiquetas que sobre mí pueda decir la gente; de verdad, no me importa.

      Quizás porque esas personas no son importantes para mí, es mi familia, sí, pero siempre he sostenido, que por el simple hecho de ser familia, no nos tenemos que caer bien, no tenemos porque ser amigos. Y es que con mi familia nunca me he sentido parte, nunca me he sentido identificada.

      Imagino que la distancia, el vivir a 800km me ha hecho más independiente, pero sobre todo el sentirme sola en los peores momentos de mi vida. Cuando era pequeña sí hubiera dado la vida por hacer desaparecer esa separación, pero a día de hoy siento que benditos 800km.

La etiqueta de delicada, de frágil, de trastornada, de débil, a estas alturas de mi vida, de mis enfermedades, no me hacen daño, porque sé que no son ciertas, sé que yo no soy así; pero es curioso que las personas nos centramos en lo negativo para resaltarlo y hacer daño; nadie en mi familia me etiqueta como luchadora, fuerte, como valiente, poderosa, inteligente; nadie me etiqueta como sabia.

      No; es más fácil, mucho más fácil ver lo malo y quedarse ahí estancando. Es más sencillo utilizar un momento malo, de enfermedad, de depresión, de incapacidad, para juzgar a la persona y etiquetarla; que luego consiga superar la crisis y recuperarse, eso ya, no importa. Soy delicada.

Pero lo importante es que yo sé que esa etiqueta está equivocada, no es cierta, yo sé que soy grande, inteligente, valiente, luchadora, fuerte, sé que soy una gran mujer, con enfermedades, sí; es más, con una enfermedad mental, pero sigo siendo yo y no dejo que opiniones, etiquetas retrógradas, equivocadas, me influyan, me dañen.

Etiquetas.

No ha sido sencillo el camino, he pasado años malos, llenos de complejos, inseguridades, miedos y temores; pero poco a poco me he hecho fuerte, he aprendido, he crecido, y aquí estoy, feliz, optimista, positiva, vital, sigo teniendo una enfermedad mental, sigo teniendo fibromialgia, Síndrome de Intestino Inflamado, Síndrome de Tunel Carpiano, Osteoporsis…..Sigo siendo yo, y no necesito que nadie me juzgue para sentirme viva, para saber que la vida es maravillosa, para saber que mi camino es Siempre Adelante.

2 Respuestas a “La familia”

  1. Te considero Sabia y no te conozco personalmente, pero una persona con esa importante mochila, que además nos transmite esa fuerza, positividad y esa lucha, es de admirar, pero lo más importante para mí, es lo que me transmites, muchísimas ganas de conocerte personalmente. Ánimo y a seguir seguir camino!!!, tu síííí que eres SABIA

    1. Gracias por verme así.
      Soy positiva, vital, optimista, porque pienso que la vida es maravillosa, aún con dolor, claro que sí, la vida está llena de cosas, momentos, personas maravillosas que hacen que todo valga la pena.
      Deseando conocerte también; aprendo mucho de tí cada día.
      Te admiro amiga.

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