Me llevo a la Fibromialgia de paseo

Sí amiga Fibromialgia, hora que llega el buen tiempo, que los días empiezan a ser más largos, vamos a pasear.

El ejercicio es bueno para la Fibromialgia, estoy más que cansada de escuchar la frase.

Claro que es bueno, estoy totalmente de acuerdo. De lo que siempre me he quejado y seguiré haciéndolo, es que muchos médicos simplemente nos señalan, que hay que hacer ejercicio; sin más.

La mayoría de las veces, ni siquiera se han molestado en preguntarnos que tal nos encontramos. O cómo nos afecta el Dolor Crónico que produce la fibro. Qué somos capaces de hacer, caminar, nadar, bicicleta; sólo nos dicen: “Tienes que hacer ejercicio”

Tienes que hacer ejercicio

Esa frase, cuando viene de un especialista, al que le acabo de contar que muchos días apenas puedo andar, que me cuesta mucho moverme, que el dolor de espalda es insoportable, que las piernas me arden, que la cadera me duele en cualquier postura. Esa frase, hace daño.

Hace mucho daño. Porque por un lado, me demuestra que ni siquiera me ha escuchado, y que tampoco se ha esforzado en explicarme a qué tipo de ejercicio se refiere. Vamos, que no le importo mucho.

O al menos esa es la impresión que me llevo.

Y por si fuera poco, salgo de la consulta, pensando también que quizás, no estoy haciendo todo lo posible por cuidarme.

Me siento culpable.

Me siento culpable. Como consecuencia de que un médico no ha tenido a bien pararse y explicarme en unos pocos minutos, los beneficios de la práctica de ejercicio.

Me siento culpable porque un médico no ha creído conveniente ni oportuno, explicarme qué tipo de ejercicio podría hacer, dada mi situación.

Al igual que yo, muchísimos pacientes, con distintas patologías se sienten así, culpables. Debido a que su médico tan sólo le dice que “se tiene que mover”. Sin preguntarle previamente cómo se encuentra, ni orientarle para ese “mover”.

Que el ejercicio es bueno para los pacientes de fibro, lo tenemos claro.

Numerosos estudios e investigaciones lo avalan.

El ejercicio aeróbico (tanto en tierra, como en agua) de fuerza, flexibilidad y elasticidad, mejora el dolor, y su impacto funcional. O lo que es lo mismo, manteniéndote activa, realizando este tipo de ejercicios, puedes llegar a reducir el dolor. Lo mismo ocurre con las limitaciones que éste te produce.

Incluso la depresión, (síntoma muy habitual en esta enfermedad), mejora con la práctica del ejercicio.

Otro tipo de ejercicio, también recomendado en Fibromialgia, es el de resistencia, cuyos beneficios son iguales.

Vamos que todo son ventajas; entonces, ¿dónde está el problema?

Pues, yo veo el problema en varios sitios:

  • Nadie nos asesora sobre el tipo de ejercicio que más nos conviene. Ni nos enseña a llevarlo a cabo, para no dañarnos más.
  • Ningún médico, ni personal sanitario, nos explica los beneficios de practicarlo, así como los problemas causados por no hacerlo.
  • Miedo a empeorar. Es un sentimiento muy válido; si ya nos duele, siempre, las 24 horas, sin necesidad de hacer nada; imaginamos que si hacemos ejercicio, el dolor se incrementará. Lo mismo ocurrirá con la fatiga, pensamos que será más fuerte.
  • Es complicado crear un hábito, una costumbre, debido a las continuas crisis de dolor, que nos obligan a parar.

Pero yo me he lanzado y voy a andar.

Así que con mis mejores zapatillas de deporte, me lancé a la aventura.

He decidido salir a andar los días que trabajo menos horas, así el sobreesfuerzo no es tan grande, y además mi cuerpo está mejor. Sinceramente, veo imposible andar, ni siquiera 10 minutos, después de trabajar 6 o 7 horas.

Haz más de eso que te hace feliz.
Hacer algo de ejercicio, siempre adaptado a ti, hará que te sientas mejor.

El primer día fue el martes; el recorrido es sencillo, la mayor parte transcurre por avenidas grandes, con aceras anchas, lo que facilita no perder el ritmo.

El único problema, es que yo vivo en la zona más alta de la ciudad, de manera que al salir, todo es cuesta abajo, pero a la vuelta, ay, a la vuelta.

Los últimos 500 metros son de cuesta, y menuda cuesta; y diréis, pues ve por otro sitio, pero no es posible; el acceso a mi casa, es siempre cuesta arriba. Esto hace que el final del paseo se convierta en una tortura, tengo 4 vértebras fracturadas en la zona lumbar, y las pendientes no son mis amigas.

Lo he conseguido

En esta primera semana, he salido dos días a andar, la experiencia ha sido positiva, las sensaciones agradables en su mayoría. Pero como ya me he enrollado bastante, os lo contaré en otra entrada, porque hay mucho que explicar.

Voy a seguir andando, voy a seguir saliendo 2, 3 días a la semana a caminar, no puedo comprometerme, ni fijar grandes objetivos, recordemos que tengo Fibromialgia, Dolor Crónico y a veces me limitan más de lo deseado. Pero lo voy a intentar.

Voy a seguir #SiempreAdelante

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